AVISO: La prueba extraordinaria de la EvAU se celebrará los días 12, 13 y 14 de septiembre, y el día 15 para las asignaturas coincidentes.

INTERCAMBIO EEUU


GUÍA Y NORMAS PARA EL INTERCAMBIO CON ESTADOS UNIDOS

 0. Introducción
1. Características generales
2. Objetivos de la actividad
3. Participantes
4.Desequilibrios entre el número de participantes americanos y españoles
5. Emparejamientos
6. Compromiso y obligaciones de los padres de los participantes españoles
7. Organización y desarrollo del intercambio en Madrid
8. Participación del instituto
9. Adultos acompañantes o «chaperones» en el viaje a EE.UU.

0. Introducción
En los años 80, Barbara Gaias, una joven profesora de español del Albert G. Prodell School de Shoreham, Long Island (estado de Nueva York), un pequeño colegio del estado de Nueva York, llegó a Madrid buscando otro colegio con el que sus alumnos de 8.º curso pudieran hacer un intercambio. Eligió el Colegio Público Isaac Albéniz, ubicado en el distrito de Chamartín, muy cerca del instituto Santamarca. Durante más de veinte años, el intercambio fue organizado por profesores de estos dos centros públicos, y sus alumnos pudieron viajar y conocer otro país, otra escuela, otras familias y una forma de vida distintas de las suyas. Entonces, cuando el intercambio ya contaba con un buen rodaje, diferentes razones a ambos lados del Atlántico hicieron que fueran los padres de cada uno de los centros los que tuviesen que hacerse cargo de organizar toda esta aventura. Para ese momento, los alumnos de 8.º de EGB del Albéniz se habían convertido, por arte de reforma educativa, en alumnos de 2.º de la ESO y el IES Santamarca cogió el testigo de esta actividad haciéndose cargo de la organización de este intercambio.
En todo este tiempo, si algo se ha mantenido de forma inalterable en esta empresa ha sido el espíritu con el que fue concebida inicialmente. Las familias de chicos y chicas de trece y catorce años españolas y americanas abren las puertas de sus casas para recibir a otros «hijos» durante un par de semanas. La experiencia no puede ser más enriquecedora para todos los afortunados participantes. Como anfitriones, aprenden a acoger, a compartir, a dar, a estar pendiente de otros, pero también, cuando se convierten en huéspedes, aprenden a convivir, a expresar sus gustos y necesidades, a respetar y a apreciar otras formas de vida y de convivencia. Los chicos y chicas crecen y maduran con todo lo que viven en estas cuatro semanas. Nadie sale del intercambio igual que entró.
La Asociación de Madres y Padres del IES Santamarca, depositaria de una tradición de generaciones de padres e hijos que han participado en este intercambio, quiere recoger en este documento las normas que lo rigen realizadas a partir de la experiencia de la realización del intercambio en todos estos años. Pretenden ser una guía que oriente y ayude a los participantes a fin de que las futuras ediciones de esta actividad se desarrollen con éxito evitando los errores de pasadas ediciones y consolidando todos sus aciertos.

1.     Características generales
El intercambio se realiza anualmente y está dirigido a alumnos de 13 y 14 años del Albert G. Prodell School de Shoreham, estudiantes de 8.º curso, y el IES Santamarca de Madrid, estudiantes de 2.º curso de la ESO. Los alumnos viajan acompañados por varios adultos, en principio, madres y padres de los propios alumnos, en un número que varía dependiendo del tamaño del grupo. 
Las estancias en uno y otro país tienen duración aproximada de quince días: el grupo de estudiantes americanos suele visitar Madrid durante el mes de febrero, alojándose en las casas de los participantes españoles; el grupo español hace coincidir su viaje a Nueva York con las vacaciones de Semana Santa a las que se añaden unos días más hasta completar las dos semanas y, durante este tiempo, se alojan en las casas de los chicos americanos a los que ellos hospedaron previamente. Los padres acompañantes de uno y otro grupo también se alojan en las casas de las familias participantes en el intercambio.
La organización del intercambio corre a cargo en cada edición de los padres y madres de los alumnos que participan en él. Esto es así tanto en el caso de los alumnos del Santamarca como los del Albert G. Prodell School y constituye una de las características más peculiares de este intercambio. Esta circunstancia exige necesariamente la implicación y el trabajo de todos los padres para organizar con antelación las actividades que el grupo de americanos realizará durante su estancia en Madrid y para asumir la tarea de acompañar al grupo en esos días.
La AMPA del IES Santamarca, está comprometida en la realización de esta actividad poniéndola en marcha cada curso, orientando al grupo de padres de los participantes y colaborando en su organización.
El intercambio se enmarca dentro de las actividades extraescolares del instituto. Por ello, el equipo directivo y los profesores tienen también un papel en su desarrollo y en la realización de algunas de sus actividades.

2.    Objetivos de la actividad
El intercambio tiene como principales objetivos el conocimiento recíproco de la cultura y los estilos de vida de Estados Unidos y España, los países en los que están ubicados estos centros, y el apoyo al aprendizaje de las lenguas inglesa y española.
Referido a este último objetivo, es necesario tener en cuenta que, a diferencia de los alumnos españoles de 2.º de la ESO, que, después de llevar estudiando inglés varios años, suelen poseer un nivel mínimo suficiente para hablar en inglés y manejarse durante su estancia en EE. UU., los alumnos americanos solo llevan estudiando español un curso y medio cuando viajan a España, de forma que su nivel de competencia lingüística en español es muy escaso y a menudo se aprovechan de la buena disposición de sus nuevos amigos españoles para hablar comunicarse en inglés. Esta circunstancia no hace más que beneficiar a los participantes españoles que, en la práctica, hablan en inglés durante las cuatro semanas que están con los chicos americanos, pero ha de ser tenida en cuenta por las familias acogedoras.  
Por otra parte, el intercambio contribuye a fomentar la tolerancia y el respeto por los demás en los participantes además de crear vínculos de amistad y compañerismo entre todos ellos.

3.    Participantes
El intercambio está abierto a todos los alumnos y alumnas de 2.º curso de la ESO. Todos ellos serán convocados a una primera reunión por la Junta directiva de la AMPA en las primeras semanas del curso mediante una circular en papel, correo electrónico y carteles informativos. Aunque en los últimos días del curso anterior suele realizarse una reunión a la que son convocados todos los padres de los alumnos de 1.º de la ESO y en la que participan los padres acompañantes en el intercambio realizado unos meses antes durante ese curso, la primera reunión vinculante no se realizará hasta principios de curso a fin de garantizar que los alumnos nuevos en el centro puedan tomar parte en el intercambio.
Para un buen desarrollo del intercambio, es conveniente que el grupo americano y el español estén formados por un número similar de participantes. En principio este no debería ir mucho más allá de los 20 participantes, a los que se sumarían los acompañantes. En cualquier caso, el grupo de alumnos españoles no podrá superar en tres o cuatro al grupo de chicos americanos y, lógicamente, será necesario informar a la organización de padres americanos para que valoren si tienen la infraestructura necesaria para acoger y trasladar a ese número de personas.
Si el número de solicitudes de participación en el intercambio superase el número máximo posible de participantes que se haya establecido, se realizará un sorteo entre todas las solicitudes presentadas en el plazo que se establezca para este fin (siempre a principio del curso en el que se realice el intercambio). Los alumnos que no consiguiesen una plaza quedarían en una lista a la espera de posibles bajas.

4.    Desequilibrios entre el número de participantes americano y español
En caso de que el número de americanos fuera superior al número de españoles (dentro de la lógica), la organización se compromete a alojar a todos los niños y padres acompañantes, en reciprocidad a lo que las familias americanas han hecho en otras ocasiones y tal como se ha venido realizando hasta ahora. Para ello se buscarán soluciones y se solicitará, si fuera necesario, el apoyo de familias del instituto voluntarias, participantes o no en anteriores intercambios, con hijos en edades cercanas a las de los participantes.
Colaborar como «familia acogedora» no obliga a trabajar también en la organización del intercambio ni en el acompañamiento al grupo de americanos. Tampoco implica necesariamente la participación en todas las actividades del intercambio, aunque el grupo de padres organizadores invitará a estas familias a algunas de ellas, como pueden ser la fiesta de bienvenida y la de despedida, la excursión que se organiza para las familias el fin de semana a mitad de la estancia en Madrid y otras que se estimen oportunas.
Es obligatorio que las familias de todos los chicos españoles que participan en el intercambio alojen en sus casas al menos a un chico americano. Si hubiese menos chicos americanos que españoles será necesario que algunos chicos americanos repartan su estancia en Madrid en dos casas a fin de que todos los participantes españoles vivan la experiencia de alojar en su casa a uno de los participantes.

5.    Emparejamientos
Hasta ahora los emparejamientos entre estudiantes americanos y españoles los vienen estableciendo los padres que organizan el intercambio en Madrid. Cuando entre los grupos a uno y otro lado del Atlántico no existe un equilibrio en cuanto a número de participantes y el sexo de los mismos, la tarea puede llegar a ser sumamente compleja.
La experiencia de otros años demuestra que los emparejamientos deben hacerse de la forma más aleatoria que sea posible sin dar a los participantes la oportunidad de expresar sus preferencias o elegir a quiénes les gustaría alojar. En este sentido, se recomienda evitar en la medida de lo posible que los perfiles de los niños americanos sean conocidos por los españoles de forma que no puedan conocerse ni ponerse en contacto con los estudiantes americanos antes de que se hayan establecido las parejas. Lo que en el papel son puntos en común y afinidades entre los chicos no garantiza que en la práctica la relación entre ellos vaya a ser buena, e, inversamente, chicos con muy distintas inquietudes pueden llegar a conectar perfectamente sin que las diferencias en gustos o aficiones supongan ningún obstáculo para ello.
Los criterios para la asignación de los niños atenderán en primer lugar a la coincidencia de sexo y se tendrán en cuenta condicionantes como alergias y presencia de animales domésticos.
Siempre que sea posible, cada participante alojará a un estudiante de su propio sexo. Cuando por las características del grupo, sea preciso establecer parejas de chico español y chica americana, habrá de tenerse en cuenta que la organización americana viene exigiendo en estos casos que el chico español tenga una hermana, a poder ser, de edad similar, para facilitar la integración de la niña americana en la familia.
Una vez tenidos en cuenta estos condicionantes obligados, se realizará un sorteo mediante el cual se establecerán las parejas. No cabe el rechazo o discriminación de ninguno de los participantes por ninguna razón o condición. 

6.    Compromiso y obligaciones de los padres de los participantes españoles
Como ya se ha dicho, los padres de los chicos participantes en el intercambio son los responsables de su organización. Así, para una buena preparación y un buen desarrollo del intercambio, los padres y madres están obligados a colaborar en la planificación y preparación de las actividades y a asistir a las reuniones realizadas con este fin.
Durante el desarrollo del intercambio en Madrid, el grupo de alumnos y chaperones americanos habrá de estar acompañado en todo momento por dos o más padres españoles, por lo que es necesario que todos los padres españoles que participan en este intercambio se comprometan en la medida de sus posibilidades a repartirse esta tarea de acompañamiento diario del grupo americano.
Los padres de los participantes españoles son los responsable de financiar el coste económico del intercambio. En concreto deben hacerse cargo de los siguientes gastos: el coste de todas las actividades de los americanos en España (entradas a museos o centros turísticos o lúdicos, transporte, comidas en las salidas…); gastos derivados de las fiestas de bienvenida y despedida; invitaciones a los padres acompañantes americanos (comidas, cenas, espectáculos, etc.); coste de los billetes de avión de los chicos españoles y de los padres acompañantes; contratación de un seguro de grupo, y cualquier otro gasto generado por el desarrollo del intercambio que sea acordado mayoritariamente por el grupo de padres.
A medida que vaya siendo necesario y así sea acordado por el grupo, se irán realizando aportaciones a un fondo común, para lo cual es aconsejable abrir una cuenta bancaria gestionada por las personas que se designen.
Para ayudar a financiar el intercambio, se podrán organizar actividades encaminadas a recaudar fondos o buscar posibles subvenciones.

7.    Organización y desarrollo del intercambio en Madrid
Durante su estancia en Madrid, los chicos americanos realizarán por las mañanas actividades que habrán debido ser programadas y organizadas con antelación por el grupo de padres españoles. El comienzo de estas actividades coincidirá con las horas de inicio de las clases en el instituto y su final tendrá lugar, la mayoría de los días, a la hora en la que terminan las clases en el instituto, si bien podrá prolongarse más allá de esta hora.
Mientras los estudiantes americanos realizan durante la jornada escolar las actividades programadas por la organización, los participantes españoles desarrollarán su actividad académica con normalidad asistiendo a las clases que les correspondan, con la excepción de los días en los que se realicen actividades conjuntas para ambos grupos en colaboración con el instituto.
Las actividades de la mañana para el grupo de americanos serán, preferiblemente, de carácter cultural y estarán bajo la responsabilidad como mínimo de dos padres españoles que habrán de preparar la salida y acompañar en todo momento al grupo. Conviene que la tarea de acompañar al grupo americano en las actividades de mañana sea rotatoria de forma que, siempre que no exista una razón de peso que lo imposibilite, todos los padres españoles la lleven a cabo y no recaiga todos los días sobre las mismas personas.
Resulta muy interesante antes de realizar las visitas o actividades reunir a los chicos en la biblioteca del instituto para explicarles qué van a ver o en qué va a consistir la actividad y prepararles para que sea más provechosa. A este fin, se pueden preparar materiales que pueden proyectarse solicitando la utilización de la pantalla y el cañón.  
A la hora de realizar la programación es recomendable alternar días de más actividad con días más tranquilos, no olvidar incluir tiempos de descanso en los que los chicos puedan relajarse y tomar algún alimento, que las visitas de tipo cultural no sean muy densas y consecutivas, así como los viajes y desplazamientos, para los que, siempre que sea posible, deberán contar con guías que hablen  inglés, además de documentos también en inglés que ofrezcan información sobre la visita. También es necesario tener previstas actividades de tipo lúdico y días para compras.   
Por las tardes se pueden organizar actividades propuestas por los propios chicos y chicas o preparar una actividad oficial, siempre que sea compatible con las tareas académicas de los chicos españoles. Durante los fines de semana se suele programar alguna actividad conjunta para todas las familias, como una excursión a una ciudad cercana a Madrid o la visita algún centro lúdico.
Es muy importante que los visitantes tengan ocasión de hacer vida familiar en las casas para que puedan conocer las costumbres y forma de vida de las familias españolas. Con este fin conviene dejar libre algún tiempo, especialmente durante los fines de semana, para que los chicos puedan estar en casas con las familias.

8.    Participación del instituto
El intercambio es una actividad del Instituto Santamarca. Está recogido en la PGA (Programación General Anual) y sometido a la aprobación del Consejo Escolar dentro de la programación de las actividades extraescolares.
El instituto colabora con el grupo de padres del intercambio cada curso participando en la organización de algunas actividades que el grupo de alumnos americanos lleva a cabo en el centro y que realiza de manera conjunta con los participantes españoles. En este sentido, es costumbre que el instituto participe en el acto de bienvenida a los americanos y que estos pasen una jornada en el centro realizando algún tipo de actividad o asistiendo a algunas clases. El instituto, en colaboración con los padres, se encarga de organizar un salida conjunta con los alumnos de 2.º de la ESO. También es ya tradición que los dos centros educativos intercambien algún regalo a través de los participantes . Por otra parte, el instituto viene facilitando algún espacio como la biblioteca o algún aula vacía donde reunir al grupo americanos para llevar a cabo actividades como charlas, proyecciones, etc.
Dentro del grupo de padres españoles se organizará una comisión formada por tres o cuatro padres designados como interlocutores con el equipo directivo del instituto y los tutores. Esta comisión tratará los temas relacionados con la organización de actividades conjuntas que se programen, que tendrán como objetivo acercar la historia y la realidad españolas y madrileña a los estudiantes americanos, a la vez que intentará, mediante propuestas e iniciativas que puedan llevarse a cabo en el centro, hacer extensible los beneficios de la experiencia del intercambio a los alumnos del instituto, incluidos a aquellos que no participan directamente en el intercambio.
El instituto contribuye dentro de sus posibilidades al desarrollo de las salidas y visitas de los americanos proporcionando a los padres organizadores cartas que acreditan la relación del intercambio con el centro de forma que puedan acogerse a los beneficios que museos y otras instituciones ofrecen a los grupos escolares.

9.    Adultos acompañantes o «chaperones» en el viaje a EE. UU.
Los niños españoles, en su viaje a EE. UU., serán acompañados por varios adultos, en principio, padres y madres del grupo, en un número que puede variar dependiendo del número de participantes (para un grupo de alrededor de 20 chicos, suelen ir tres adultos). Los acompañantes o chaperones (del inglés  chaperons) serán elegidos por el conjunto de padres participantes entre aquellos voluntarios que tengan disponibilidad para ello y estén interesados.
El coste del viaje de los acompañantes formará parte del coste total del viaje y habrá de ser financiado por todo el grupo.
La elección de los acompañantes se llevará a cabo mediante una votación entre los candidatos. Serán tenidos en cuenta como criterios de selección las siguientes características y circunstancias:
1.   Dominio del inglés.
2.   Perfil personal o profesional adecuado para manejar un grupo de chicos.
3.   Implicación y participación activa en la organización del intercambio.
En la elección de los acompañantes, si hay empate, tendrán preferencia aquellos padres que no hayan participado como acompañantes en ediciones anteriores del intercambio.
Los acompañantes asumen una gran responsabilidad al realizar este viaje, que en ningún momento puede plantearse como unas vacaciones personales. Desde la salida hacia Nueva York hasta el regreso a Madrid deberán comprometerse a ocuparse de los siguientes cometidos:
1.    Custodia de la documentación de los participantes (pasaportes, billetes de avión, autorizaciones, seguros, etc.).
2.    Trámites en los aeropuertos y en el paso de las aduanas.
3.    Atención médica y acompañamiento en el caso de que algún niño se ponga enfermo, para lo que deberán estar autorizados por los demás padres.
4.    Control del grupo en las actividades y excursiones.
5.    Resolución de los problemas que puedan surgir durante el intercambio tanto con los chicos americanos como con sus familias.
6.    Información periódica a los padres a través del mantenimiento de un blog o de correos electrónicos dirigidos a todo el grupo, o a padres en particular si es necesario, y disponibilidad para comunicarse con los padres a través de Skype (o cualquier otro programa que permita llamadas gratuitas a través de Internet).

Otra de las obligaciones de cada uno de los padres acompañantes es alojar en su casa a uno de los chaperones americanos durante al menos una semana de su estancia en Madrid, salvo que las circunstancias particulares del intercambio no lo hagan necesario.   
Más información: intercambioeeuusantamarca@gmail.com
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